Sin título
Bring me to life.

Take me to a place where doors are open.

A lovely little place where no ones broken.

La vie en rose

Felicidad en estado puro, bruto, natural, volcánico, que gozada, era lo mejor del mundo… Mejor que la droga, mejor que la heroína, mejor que la coca, chutes, porros, hachís, rayas, petas, hierba, marihuana, cannabis, canutos, anfetas, tripis, ácidos, lsd ,éxtasis… Mejor que el sexo, que una felación, que un 69, que una orgía, una paja, el sexo tántrico, el kamasutra, las bolas chinas… Mejor que la nocilla y los batidos de plátano… Mejor que la trilogía de George Lucas, que la serie completa de los Teleñecos, que el fin del Milenio… Mejor que los andares de Emma Pill, Marilyn, la Pitufina, Lara Croft, Naomi Campbell y el lunar de Cindy Crawford… Mejor que la cara B de Abbey Road, los solos de Hendrix. Mejor que el pequeño paso de Neil Amstrong sobre la Luna, el Space Mountain, Papa Noel, la fortuna de Bill Gates, los trances del Dalai Lama, las experiencias cercanas a la muerte, la resurrección de Lázaro, todos los chutes de testosterona de Schwarzenegger, el colágeno de los labios de Pamela Anderson, mejor que Woodstock y sus fiestas mas orgásmicas…mejor que los excesos del Marqués de Sade, Arthur Rimbaud, Morrison y Castaneda… Mejor que la libertad… Mejor que la vida.

Muérdeme las ansias pero sin cansarte.

Antes de que preguntes, no lo sé, no sé si te quiero, no sé si me gustas, no sé si sólo te deseo, no sé ni siquiera si podría estar enamorándome de ti. Sé que me miras y me pongo nerviosa, sé que si me sonríes sonrío yo, como una autómata, como si tu sonrisa arrastrara a la mía a través de un hilo invisible. Sé que me gusta tu boca, sé que te abrazaría al menos 500 veces al día, sé que me alegro cuando sé que te voy a ver. Sé que el día no es lo mismo si quedamos todos y tú no vienes, sé que pienso en ti a menudo, demasiado a menudo quizás. Sé que me encantaría saber que piensas en mí, sé que cuando me preguntas “¿qué tal?”, te diría: “bien, con ganas de ti…

Sólo se que estás borrando lo que un día me hizo daño.

La he visto llorar, reír, comer, sufrir, alterarse, correr, gritar, susurrar, enfadarse, enloquecerse, y la mayoría de las veces ha sido a mi lado. He visto hacer todas estas cosas a un millón de personas, pero no de la misma manera en que se las he visto hacer a ella, porque las hace de una manera especial. Siempre con la sonrisa en la cara y con un te quiero por decirme. Sé que suena a tontería, pero ella es la persona que mejor me ha sabido querer en todo este tiempo. Con la que más comparto mis días y con la que los quiero seguir compartiendo. Es la que me ha enseñado a hacer las cosas de la mejor manera posible.